Abencerraje

miércoles, junio 21, 2006

Practicar el internacionalismo es construir la Internacional

Todo lo que pasa en el mundo es una reivindicación permanente de las ideas del marxismo, y de que estas se materialicen en una organización internacional. La quiebra del viejo equilibrio entre las potencias imperialistas fruto de la existencia del bloque estalinista, unida a las cada vez más insoportables condiciones de vida de las masas en el resto del mundo, ha convertido a este maltratado planeta en un lugar cada vez más inseguro e inestable. El capitalismo amenaza con devorar a la Tierra misma y ya no es capaz de asegurar una existencia digna a la mayor parte de la humanidad, ha agotado todo el potencial creador que tenía. Este sistema putrefacto debe ser sustituido por una organización más humana de la sociedad, que se rija por las necesidades y la voluntad de la mayoría y no por el lucro de unos pocos. Ese sistema debe ser el Socialismo, y este se debe pelear y construir en todos los países. Por eso hace falta un partido mundial de la revolución, y en la construcción de ese partido estamos empeñados los marxistas que en todo el mundo nos organizamos en la Corriente Marxista Internacional, que en el Estado español está representado por la corriente de El Militante y Ezker Marxista en Euskal Herria.
La construcción de ese partido debe basarse en la rica experiencia del movimiento obrero mundial, condensada y generalizada en las obras de los clásicos del socialismo científico: Marx, Engels, Lenin, Rosa Luxemburgo, Trotsky y otros como Ted Grant que han continuado en este empeño en los difíciles años que siguieron a la II Guerra Mundial. De especial importancia son los manifiestos programáticos de los tres primeros congresos de la Internacional Comunista y el manifiesto fundacional de la IV Internacional.
Las organizaciones de los trabajadores están sujetas a las presiones del sistema capitalista. La II Internacional colapsó tras la traición de los dirigentes de la socialdemocracia internacional que permitió la I Guerra Mundial; la III, la que fundaron Lenin y Trotsky, degeneró a la par que el estado soviético por el surgimiento de la casta burocrática encarnada por Stalin; y la IV Internacional, fundada por León Trotsky, sucumbió tras el asesinato de su fundador y principal dirigente, dejando a los jóvenes e inexpertos cuadros de la Internacional aislados en el contexto de la guerra imperialista y el posterior auge del capitalismo de 1948-73, unido al afianzamiento del estalinismo por su victoria en la guerra. Todo esto aisló a los partidos de la IV Internacional e hizo que estos, desprovistos de su norte teórico, desarrollasen tendencias sectarias que duran hasta hoy. Muchos de los que se autodenominan trotskistas no entienden nada de las ideas y métodos de Lév Davidovich Bronstein, que no son otros que las ideas y métodos del Partido Bolchevique. Su sectarismo irresponsable hizo un serio daño a la imagen del trotskismo entre los trabajadores, especialmente entre la base de los PCs. La CMI se reivindica como seguidor de la línea que va desde la AIT de Marx y Engels hasta la IV Internacional de León Trotsky, y especialmente reivindicamos las ideas y la aportación de este último, por cuanto dedico los últimos años de su vida a una lucha sin cuartel contra el estalinismo y por una verdadera internacional revolucionaria. Ted Grant cogió ese testigo y los militantes de la CMI, que no somos otra cosa que obreros y jóvenes normales, sindicalistas y militantes de las organizaciones tradicionales de la izquierda, seguimos en esa brecha.

sábado, junio 17, 2006

Nusrat Fateh Ali Khan. La voz de Dios


Si dios existiera tendría tu voz, enorme sufí, flamenco del Indo. Tu voz y tus palabras son más necesarias hoy que nunca, cuando va a hacer nueve años que te fuiste a buscar a Alláh y Muhammad para cantarles.